Amamantar es algo que, en teoría, debería ser tan instintivo como respirar. Somos mamíferos, ¿no? Sin embargo, hoy en día, para muchas mujeres, dar el pecho se convierte en una odisea inesperada. En pleno siglo XXI, hemos llegado al punto en que necesitamos «aprender» a hacer algo que la naturaleza programó en nuestro ADN. ¿Cómo hemos llegado a esto?
